En Argentina se aplicará
el Yo, sí puedo para personas ciegas.
Septiembre 2, 2009
Comenzó
a implementarse en Bell Ville el programa de alfabetización “Yo sí puedo”,
con la participación inicial de 17 personas adultas, que aprenderían a leer
y escribir en un plazo de tres meses mediante clases audiovisuales diarias
de una hora.
Esta
metodología de alfabetización llegó a esta ciudad por una iniciativa del
concejal Mariano Bondone, (Todos por Bell Ville), Nacida en Cuba, el modelo
cuenta con el aval de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la
Educación y la Cultura), y es implementada en Argentina a través del
Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño (Iplac) y la Fundación Un
Mundo Mejor Es Posible (Umep).
En la
provincia de Córdoba ya fue aplicada en la ciudad Capital, Pilar y Alta
Gracia. Tiene más de mil “egresados” y otros 500 en cursado actual.
Pero en
Bell Ville se ha dado una situación inédita, ya que por primera vez incluirá
a personas ciegas.
Con la
iniciativa de Roberto Arias, quien padece ceguera desde hace varios años, un
grupo de personas está trasladando toda la información del programa “Yo sí
puedo” al sistema de lectura Braille para ciegos. Si se cumple ese objetivo
se trataría de una experiencia única en el mundo.
El
programa está dirigido solamente a personas mayores de 15 años, que estén
fuera del sistema educativo formal.
La
iniciativa tendrá características especiales en la ciudad de Bell Ville
puesto que también incluirá a personas no videntes; la profesora caribeña
Llópiz Díaz capacitó a los instructores locales en el programa educativo
cubano “Yo si puedo” destinado a educar rápidamente y alfabetizar a personas
que nunca fueron al colegio o habiendo ido abandonaron enseguida.
Con el
objetivo de alfabetizar a más de 500 adolescentes y jóvenes de la ciudad, se
comenzó a implementar esta semana en Bell Ville el programa educativo cubano
“Yo si puedo”.
A
diferencia de lo que ocurre en otros puntos del país y de Córdoba, este
programa incluirá en carácter inédito la participación de personas ciegas.
El
concejal del bloque Todos por Bell Ville, Mariano Bondone, fue quien inició
las gestiones ante los representantes del plan. Según explicó la intención
es “ofrecer una respuesta al preocupante índice de vecinos alejados de la
escolarización, tal como quedó demostrado el año pasado mediante un informe
de la Dirección de Acción Social, en el que se consignaron 500 niños y
jóvenes excluidos de la educación formal”.
La
propuesta belvillense recibió la confirmación desde el Instituto Pedagógico
Latinoamericano y Caribeño (IPLAC) y la Fundación Un Mundo Mejor Es Posible
(UMEP) por lo que se decidió comenzar a implementar en Bell Ville la
alternativa educativa. El programa fue lanzando con la presencia de la
asesora pedagógica cubana Licenciada Adeiris Llópiz Díaz.
Con el
apoyo de facilitadores locales capacitados, se dieron los primeros módulos
del “Yo si puedo”. Bondone consiguió dos espacios para el dictado de las
actividades, uno en calle Vélez Sarsfield 849 y el otro en Mitre 41.
La idea de
los promotores de la idea es incluir en el programa de alfabetización la
mayor parte de los menores que están excluidos actualmente del sistema
educativo formal. Por diferentes razones, según las últimas cifras oficiales
serían 500 jóvenes, entre niños y adolescentes que no asisten a las escuelas
locales.
En la
presentación del programa, la facilitadora María Angélica Bentatti expresó a
los medios que “las cifras en el país e incluyendo a Bell Ville son
escalofriantes. Por eso esperamos poder acercar esta capacitación a
distintos sectores de la ciudad”.
Los
organizadores destacaron que el “Yo si puedo” se ha puesto en marcha para
brindar una educación a esos menores que están fuera del sistema.
Por su
parte la cubana Llópiz Díaz señaló que “está en pleno funcionamiento en más
de 28 países, incluso en algunos del denominado Primer Mundo como es España
o Canadá”. Y agregó que “nuestro programa está diseñado para enseñar a leer
y escribir a aquéllas personas que fueron alguna vez a alguna escuela y no
aprendieron, o para aquellas que nunca concurrieron”.
La
experiencia se inició con pocos inscriptos, pero la expectativa es sumar
semana tras semanas la mayor cantidad de participantes.
Con el
objetivo de hacerlo más abarcativo, la propuesta alfabética incluirá en la
ciudad a los interesados que sean ciegos. De manera inédita se dictaran
conceptos a no videntes, por lo que se traducirán los elementos didácticos
al sistema Brayle.
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