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Entrevista
a Leonela Inés Relys Díaz
Diario la Mañana de
Córdoba
Leonela Inés Relys Díaz arribó a Córdoba con la
premisa de participar del Tercer Encuentro de Capacitación para
Facilitadores del Programa «Yo sí puedo» instrumentado por la
Municipalidad de Córdoba. La especialista en educación se reunió con los
47 facilitadores del programa que participarán de la propuesta de
formación pedagógica hasta fin de año, con quienes evaluó el alcance de
los objetivos trazados por el municipio.
Y es que esta mujer, que actualmente se desempeña como asesora académica
del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño (IPLAC), fue la
creadora del método aplicado en el plan de alfabetización de adultos que
implementó el municipio y que fuera uno de los principales factores de
incidencia para que en su país, Cuba, los índices de analfabetismo
bajaran al cero por ciento.
Distendida, Leonela conversó con LA MAÑANA sobre el exitoso modelo de
alfabetización desarrollado en su país y las ventajas y desventajas que
trajo aparejadas para el hombre el desarrollo de Internet como una nueva
vía de comunicación y una herramienta para acceder a la información.
-¿Cómo evalúa la propuesta educativa para adultos que está llevando
adelante la Municipalidad de Córdoba?
-Nosotros hemos hecho una valoración de las tareas desarrolladas hasta
aquí y creo que en Córdoba se está trabajando con un alto nivel de
inteligencia ya que, partiendo de su propia realidad, el municipio ha
buscado materializar el proyecto de forma contextualizada, lo que le
permitirá asegurar resultados tanto cuantitativos como cualitativos.
- ¿Cuál es la herramienta fundamental de la que debe valerse el Estado
si quiere conseguir buenos resultados?
-Sin duda tiene que existir voluntad política de eliminar o reducir al
máximo el índice de analfabetismo, buscando más justicia social,
generando el acceso al conocimiento. En el caso de Córdoba, veo una
intención profundamente noble de parte de las autoridades, en bien de
cumplir el papel que le ha correspondido aquí.
Aquí yo veo que, desde el punto de vista técnico, hay mucho nivel de
preparación, capacitación y voluntad de acción de parte de los docentes;
pero que es algo que también se traslada a los alumnos, que demostraron
estar sensibilizados y movilizados por esta oportunidad de acceder al
programa de lectoescritura. Se está poniendo mucho corazón en todo este
emprendimiento, sino no se podrían alcanzar los objetivos previstos.
-La posibilidad de que Córdoba adopte una propuesta pedagógica de la que
usted fue mentora debe ser muy reconfortante para usted.
-En primer lugar quiero decir que Córdoba tiene una significación muy
elevada para los cubanos. Córdoba tiene un valor inestimable para Cuba y
eso es suficiente. En todo caso, quien tiene que dar las gracias a
Córdoba soy yo. Lo que si es necesario decir es que se pueden alcanzar
los resultados esperados en corto tiempo, porque Córdoba cuenta con
todas las condiciones para ello: estratégicas, metodológicas, materiales
y humanas, sobre todo las humanas.
-¿Cómo hace un país para poner en marcha un programa y llegar a través
de él a detentar cero por ciento de analfabetismo?
-Nosotros en el 61 erradicamos el analfabetismo en Cuba y hoy exhibimos
eso al mundo con orgullo sano. Puedo asegurar que eso se logra solamente
sumando voluntades, ya sea técnicas, financieras, de los propios
beneficiarios y de la sociedad en general, sobre todo con la
participación fundamental de las ONG y las instituciones, tanto sociales
como religiosas.
-Para el pueblo cubano la educación cobró un nuevo sentido a partir de
allí.
-Educar es la tarea más noble y, en muchas circunstancias, se convierte
en una epopeya. En Cuba se convirtió en la campaña de todo el pueblo,
porque se garantizó un sistema educativo para todos, equitativo. Hoy
tenemos un alto nivel de universitarios que pudieron alcanzar un nivel
de investigación, de formación y de capacitación por el que se les
reconoce en todas partes del mundo.
-¿Qué es lo que explica que en países como la Argentina no haya ocurrido
algo así?
-Esas son las consecuencias del neoliberalismo y su política de que,
cada cuatro años, se destruya lo hecho y se vuelva a empezar; así, cada
uno se limita a llegar hasta donde puede durante el período de gobierno
que le corresponda. Lo que hay que entender es que la educación es una
cuestión que se transforma en un acontecimiento social y que debe
garantizarse la continuidad de los lineamientos trazados.
-También es cierto que quienes hoy estudian y se capacitan, seguramente
no conseguirán un empleo acorde a su formación y eso se convierte en un
factor desalentador.
-Ocurre que no hay una proyección que le asegure al egresado ingresar en
el empleo. Tampoco existen garantías de que todos recibirán una
formación similar. Por eso yo creo que hay que elevar la calidad de la
escuela pública, que es la única que va a garantizar el acceso de los
más pobres a la educación superior. Para que el egresado pueda llegar a
la universidad hay que, primero, propiciarle el camino.
Sobre la red de redes
-¿Cómo evalúa la influencia que tiene internet sobre
los procesos educativos?
-Primero debo decir que no conozco bien como funciona, por lo cual puedo
solo tener algunas apreciaciones generales al respecto. Internet tiene
ventajas extraordinarias pero también desventajas muy marcadas. A partir
de su uso, se ha perdido esa cosa importante de hojear y revisar los
libros, de debatir ideas mirándonos a los ojos o generar ámbitos de
estudio adecuados para procesar información. ¿Qué hay del reconocimiento
del libro, del mensaje del subtexto, de la interpretación de lo que ha
querido decir el autor?. También se ha perdido el romanticismo de
esperar una carta, reconocer la letra de la persona querida, ver su
esfuerzo por presentarla prolijamente, oler el perfume que le impregnó.
Internet ha despersonalizado los vínculos, ha separado a los chicos de
la familia, ha matado el contacto entre sus miembros que ahora se
conforman solamente con lo que les muestra la pantalla.
-Los cuestionamiento también podrían centrarse en que no todos tienen
garantizado el acceso a la red de redes.
-En el mundo hay 600 millones de personas que tiene acceso a internet y,
paralelamente, más de 860 millones de analfabetos, un margen muy
superior por cierto. La brecha digital no garantiza que todo el mundo
tenga acceso por igual y eso tema lo pudimos plantear en el marco de la
Cumbre Mundial de Informática, que se realizó en Ginebra en diciembre
del año pasado. Le preguntamos a los participantes cuándo van a pensar
en aquellas personas que no saben reconocer una sola letra para poder
hacer funcionar la computadora. Dentro de esa brecha digital, nadie se
acuerda -por ejemplo- de los pueblos indígenas sin acceso a la
electricidad, o que no tienen un empleo o lugar adecuado para vender sus
artesanías, que son generalmente de alta calidad y valor.
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